Se complica la primavera: Buques de guerra rusos anclan frente a Siria

Publicado en 17 de abril de 2012

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Por Franco D´Orazio P.

La República Árabe de Siria es un país de costas mediterráneas en el medio oriente, con menos de veinte millones de habitantes y que está estratégicamente ubicado entre Turquía, Iraq, Jordania, Israel y el Líbano.

El actual territorio sirio perteneció o estuvo bajo sucesivos regímenes imperiales desde el antiguo Egipto hasta el más reciente con sede en Turquía, el otomano, pasando luego por manos coloniales inglesas y francesas que en conjunto, enriquecieron su cultura mezo oriental… y de quienes logró independizarse, recibiendo por parte de la ONU el reconocimiento como nación en el año 1946.

A partir de allí, Siria pasó por varios gobiernos de distintos signos, con sucesivos golpes y contra golpes, hasta que en 1955 fue elegido presidente Chukri el-Kuatli quién, dada su cercanía con el presidente egipcio Nasser y con el apoyo de la URSS, estabilizó el país bajo doctrinas socialistas.

Desde el año 1963, el Partido del Renacimiento Árabe Socialista o Baaz (o Baath), gobierna Siria bajo la declaratoria de un estado de emergencia y a partir de 1970, el presidente de Siria ha pertenecido a la Familia Assad. En la actualidad el Presidente es Bashar al-Assad, hijo de Hafez, quien dirigió el país desde 1970 hasta su muerte en el año 2000, habiendo suscrito una alianza con Irán inmediatamente después del triunfo de la revolución islámica, que ha potenciado ese régimen hasta nuestros días.

La constitución de 1973 define oficialmente a Siria como un estado socialista laico, reconociendo al Islam como religión mayoritaria… y hoy día, Rusia sigue siendo su gran protector político-militar, aparte del mismo Irán con sus alianzas político-económicas (y a ratos castrense) además de China, que apareció entre telones en ese escenario arábigo, tal vez, tratando de apoderarse de algún espacio aún por definir.

Los grandes eventos que han ocurrido recientemente en Siria son, entre otros, el ataque aéreo israelí sobre las instalaciones nucleares en Al-Kibar, en septiembre de 2007, y la llamada primavera árabe que estalló en Damasco en enero de 2011… y de la cual no se tiene definición alguna, pues día tras día se complican las cosas tanto en su aspecto doméstico como el internacional, que se ha involucrado en ese “conflicto menor” vía la ONU y la Liga Árabe, pero que estaría asociado, de alguna manera, a una conflagración mayor tal y como hemos explicado con cierto grado de detalles en nuestros trabajos anteriores, publicados en este mismo Blog: hechosyopiniones.wordpress.com

El mapa mostrado en la enciclopedia libre (http://bit.ly/IUDe6N) resume lo acontecido a la fecha en la primavera árabe 2010 – 2012. Entre los pueblos que derrocaron a sus respectivos regímenes se cuenta a Túnez, actualmente bajo la égida de un gobierno interino tras la salida del poder de Zine El Abidine Ben Ali, al igual que Yemen tras la partida de Ali Abdullah Saleh. Egipto continua bajo el mando temporal de una junta militar que reemplazó al depuesto régimen de Hosni Mubarak, aún cuando transita por un periodo electoral, y Libia, por último, que aparentemente va camino del desmembramiento nacional tras los cuarenta años guiados por el único de los gobernantes que falleció en su primavera, Muamar el Gaddafi.

Aparte de los países que ya resolvieron su anhelado cambio en el poder ejecutivo (que se conjugaba con el legislativo y el judicial… y hasta con el cuarto poder, la información!) y otros cuyas protestas menores aún están en desarrollo, el único país que sigue batallando contra su gobierno de casi medio siglo, en un conflicto armado, es Siria.

En relación a ese conflicto armado, ofrecemos a continuación un informe de inteligencia recogido por nuestros Corresponsales del oriente medio y recibido el día de ayer, el cual relata, en pocas frases, las complicaciones que lamentablemente vive ese país mezo oriental en plena primavera.

Nuestra narrativa de los hechos en desarrollo es la siguiente:

 Assad ofrece a Moscú y Beijing bonos por valor de $ 30 mil millones

Buques de guerra rusos anclan frente a Siria

Bashar Al-Assad anunció que no se hace responsable de la seguridad de los observadores de la ONU que van camino a Siria, si no obedecen sus reglas, según recientes declaraciones de prensa… con ello, el gobierno ha creado el ambiente necesario para prolongar la guerra contra su pueblo, en vez de acatar la tregua sugerida por Kofi Annan en el plan respaldado por la misma ONU y la Liga Árabe. Fuentes de inteligencia revelan que el régimen sirio ofreció a Moscú y a Pekín 30 mil millones de dólares en bonos del gobierno, a fin de realizar una inyección masiva de fondos para reponerse del agotamiento del conflicto interno.

Y en el Consejo de Seguridad de la ONU, mientras el ruso Vitaly Churkin se volteaba sorpresivamente para votar junto con los países occidentales, en un equipo de observadores de las Naciones Unidas que garantizaría el alto el fuego sirio… Moscú enviaba buques de guerra a las costas de Siria, en silencio, para respaldar el régimen de Assad.

El mayor gasto de mantenimiento de la enorme maquinaria de guerra de Siria es el combustible, almacenado en depósitos y consumidos por su artillería autopropulsada, miles de camiones y transportadores de tanques, que están en constante movimiento para acarrear tropas, equipo y municiones, pues los rebeldes inflaman el país de un punto a otro.

Irán cubre la nómina del personal militar y de seguridad, así como de los órganos de gobierno, manteniendo el régimen en funcionamiento -por una suma superior a los quinientos millones de dólares al mes, según estimaciones- Pero el embargo sobre la venta de combustible a Siria ha puesto al señor Assad en manos de los comerciantes libaneses. Él se ha quedado sin fondos para cubrir sus gastos exorbitantes en gasolina y diésel, sin que su ofensiva militar contra la oposición llegue a detenerse; razón por la cual le ha solicitado financiamiento a Rusia y a China.

Moscú, por su parte, anunció el viernes 13 de abril que: “esa decisión de desplegar buques de guerra rusos cerca de las costas de Siria, se había tomado sobre una base permanente”. El comunicado no dijo quién tomó la decisión, pero se supone que quién toma las decisiones es el nivel superior del Kremlin, es decir el presidente electo, Vladimir Putin.

Es la primera vez que Moscú ha anunciado oficialmente el despliegue permanente de buques de guerra en el Mediterráneo oriental y en las vecindades de Siria, en particular. Con eso tienden un escudo protector sobre Bashar Al Assad y su régimen contra alguna intervención militar externa. También garantizan que el equipo de observadores de la ONU, instalado en Damasco desde el lunes de 16 de abril, no se convierta en el centro de una expedición internacional ampliada para remover a Assad bajo la égida de las Naciones Unidas, que fue lo que ocurrió en Libia.

A los círculos militares occidentales e israelíes les resulta difícil entender la razón de la insistencia de los EE.UU y de Turquía de enviar observadores internacionales a Siria, a menos que esa iniciativa no sea más que un dispositivo que les evite intervenir militarmente en el conflicto.

Viendo a Rusia y a China sólidamente detrás de él, el gobernante sirio espera que también se pongan las manos en sus bolsillos para ayudarlo a sobrevivir…

Mas detalles, a continuación, con el texto completo del informe:

 Assad offers Moscow and Beijing government bonds worth $30bn.

Russian warships off Syria

Announcing he is not responsible for the safety of UN observers on their way to Syria if they don’t obey his rules, President Bashar Assad has set in motion steps for prolonging his war on the Syrian people rather than abiding by a truce. An intelligence force discloses he offered Moscow and Beijing $30 billion worth of government bonds for a massive injection of funds to replenish his depleted war chest.

And at the UN Security Council, while Russia’s Vitaly Churkin in a surprise turnabout voted with the West on a UN observer team to secure the Syrian ceasefire, Moscow quietly sent warships to Syrian shores to secure the Assad regime.

The heaviest outlay for keeping the massive Syrian war machine turning over is on fuel. Countless tanks, self-propelled artillery, thousands of trucks and tank transporters are constantly on the move from one rebel flashpoint to another, reinforcing embattled units and ferrying troops, equipment and ammunition.

Iran covers the payroll for military and security personnel and the government bodies keeping the regime functioning – to the tune of more than half a billion dollars a month, according to estimates. But the embargo on fuel sales to Syria puts Assad in the hands of Lebanese merchants. He has run out of funds to meet their exorbitant charges for petrol and diesel, without which his military crackdown on the opposition would grind to a stop. Russia and China have therefore been asked for the necessary funding.

Moscow, meanwhile, announced Friday, April 13, “A decision has been made to deploy Russian warships near the Syrian shores on a permanent basis.”

The communiqué did not say who made the decision, but it may be assumed that the decision-maker is at the top level of the Kremlin, President-elect Vladimir Putin.

It is the first time that Moscow has officially announced the permanent deployment of naval vessels in the eastern Mediterranean and off Syria in particular. They extend a protective shield over Bashar Assad and the continuation of his regime against outside military intervention. They also guarantee that the UN observer team, due in Damascus by Monday, April 16, never becomes the nucleus of a broader international expedition for Assad’s removal under the UN aegis, which is what happened in Libya.

Moscow is making sure that the monitors adhere strictly to their Security Council mandate, determined not to leave it Washington or NATO to set out their areas of operation and powers. Assad drove this point home Sunday when ahead of their arrival in Damascus, he warned that he would not be responsible for the observers’ safety if they failed to comply with his rules.

Western and Israeli military circles therefore find it hard to understand the rationale of the US and Turkish push for international monitors in Syria, unless the initiative was nothing more than a device to save them having to intervene militarily in the conflict.

In the final reckoning, the presence of a couple of hundred UN monitors in Syria will if anything prolong the violence: the rebels will regard the observers as the vanguard of a major international intervention force to champion their cause, while Assad and Moscow will clip their wings so as to give the Syrian army a free hand to finish the job of wiping out the anti-Assad revolt. Between the two, the UN team will be rendered useless like the Arab League monitors before them.

Seeing Russia and China solidly behind him, the Syria ruler expects them also to put their hands in their pockets to help him survive.

Por todo lo antes visto, nos permitimos parafrasear un dicho francés pre-revolucionario fatto a misura para los rebeldes sirios, que llevan más de cuatro décadas bajo un régimen autoritario…

Es peligroso tener la razón cuando el gobierno está equivocado… Voltaire