Barak to Panetta: What is your bottom line for Iran?

Posted on 21 de abril de 2012

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Por: Franco D´Orazio P.

El título de este trabajo no se refiere a una solicitud o pregunta del presidente de los Estado Unidos de Norteamérica a su secretario de defensa, nada que ver. Ella es una precisión que el ministro de defensa del Estado de Israel, Ehud Barak, le exigiera a su homólogo de los EE.UU, Leon Panetta, en la reunión privada que sostuvieran el pasado jueves 19 de abril en Washington… en virtud de lo develado por personal de inteligencia israelí en relación al timing concedido por el gobierno de Barack Obama a Irán, a partir de la pasada reunión del Grupo P5+1 en Estambul… y que por lo visto se correrá hasta la próxima cita de Bagdad.

Para tener una mejor idea de la jerarquía del personal envuelto en estas platicas, el ministerio de defensa del Estado de Israel generalmente está a cargo de militares activos o en situación de retiro, que por alguna actuación destacada hayan alcanzado, además, elevados rangos políticos. Y en el caso del actual ministro, recuérdese que él ocupó el máximo cargo por elección popular como Premier a fines del siglo pasado, después de haberse retirado del ejército con honores como comandante en jefe de las fuerzas de defensa israelí (FDI). En el caso norteamericano las cosas no son muy diferentes, aunque por lo general el secretario de defensa es un civil, que en su momento prestara servicios militares a la patria, y cuyo nombramiento requiere de la aprobación de la cámara del Senado para su plácet… aunque la jerarquía del Pentágono recae en los hombros de sus más antiguos jerarcas castrenses, que accionan en línea directa con La Casa Blanca a través del secretario de defensa.

A tal efecto, el domingo pasado comenzaron los movimientos políticos a propósito de esa reunión, cuando el primer ministro Benjamín Netanyahu pareció abrir un frente formal de disputa con Washington antes de esas conversaciones, cuando dijo que un receso de cinco semanas entre la reunión en Estambul y la próxima sesión en Bagdad, el 23 de mayo, le darían a Irán un “regalo” para seguir enriqueciendo uranio… tal y como lo comentáramos oportunamente.

En respuesta a las acusaciones de Netanyahu, el presidente estadounidense, Barack Obama, dijo que “hasta ahora al menos no hemos cedido nada” y que habían dejado en claro a Irán que “el reloj está corriendo y que no puede haber un proceso dilatorio”… tal y como lo publicara en nuestro idioma la periodista Lucila Sigal.

Por su parte, el presidente israelí, Shimón Peres, y el primer ministro, Benjamín Netanyahu, exhortaron al mundo a “aprender las enseñanzas del Holocausto” y no dejar que Irán desarrolle armas nucleares. La ceremonia del más solemne calendario judío tuvo lugar en el Museo del Holocausto de Jerusalén (Yad Vashem) en presencia de dirigentes israelíes, supervivientes y diplomáticos extranjeros, y abrió la jornada en la que Israel recuerda a los seis millones de judíos asesinados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. En la misma línea que Peres, Netanyahu subrayó que “aquellos que menosprecian la amenaza iraní, ya sea por considerarla exagerada o como un capricho, es porque no han aprendido nada del Holocausto. Un Irán nuclear es una amenaza existencial para Israel, y una amenaza muy grave para el mundo, agregó, al asegurar que parar a Irán es una responsabilidad mundial”. También se mostró confiado en que el país “tiene la capacidad de defenderse” de amenazas como las del presidente iraní, que en varias ocasiones ha amenazado a Israel con “borrarlo del mapa”.

Por último, y como colofón de estos diálogos, el Ejército de los Estados Unidos dice carecer, por los momentos, de un proyectil lo suficientemente potente como para destruir las instalaciones subterráneas iraníes, donde la República Islámica desarrolla su polémico programa nuclear… y ha solicitado nuevos fondos para el desarrollo de una bomba convencional más potente, sin descartar otras estrategias de ataque.

El pasado jueves, durante la reunión aquí citada, el Secretario de Defensa, Leon Panetta, reconocía que la bomba era incapaz por el momento de destruir los profundos búnkeres iraníes, pero expresaba su confianza en que los expertos pudieran salvar todas las variables (desde la densidad del suelo hasta los tipos de roca que protegen el objetivo) para construir un proyectil apropiado. Los estrategas militares han concluido que la bomba convencional más potente del arsenal estadounidense, conocida como el Penetrador Masivo de Artillería o MOP -un artefacto de 13.000 kilos, con capacidad para acarrear hasta 2.000 kilos de explosivos-, todavía no puede destruir objetivos como la planta nuclear de Fordow, en Irán, oculta bajo 150 metros de rocas. Así, el Pentágono ha solicitado este mes una inyección de fondos de 82 millones de dólares al Congreso estadounidense para desarrollar la capacidad penetradora de la bomba (ya sea a través de tierra, cemento o acero), como parte del nuevo programa de contingencia referido a un posible ataque contra Irán… según informaron fuentes militares al diario Wall Street Journal. Actualmente, el Departamento de Defensa ha invertido unos 330 millones de dólares en 20 de esos artefactos.

De tal manera que la referida reunión tuvo las siguientes alternativas, según este Informe de inteligencia proveniente de nuestros Corresponsales del oriente medio:

Barak a Panetta: ¿Cuál es su balance final sobre Irán?

A pesar de los abrazos y la amistad personal, el Ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, llegó a Washington el jueves 19 de abril para cuestionar a su anfitrión, el Secretario de Defensa de EE.UU, Leon Panetta, con preguntas difíciles sobre el diálogo del gobierno Norteamericano con Irán. Ellos siguieron las líneas de conversación: “¿Qué está pasando? ¿Existe un trato? No me digas lo que han establecido con los iraníes, sus exigencias mínimas, el resultado final”.

Las preguntas reflejaban la preocupación de Israel por haber sido mantenido en la oscuridad acerca de los supuestos acuerdos de EE.UU e Irán,  siguiendo con las negociaciones y concesiones estadounidenses incluyendo la voluntad del Presidente Barack Obama a ceder en plena transparencia las inspecciones internacionales de control atómico en los sitios nucleares de Irán.
Según Informes de Inteligencia: El ministro israelí había venido a buscar la verdad, expresada de los propios labios de Panetta, por instrucciones urgentes del Primer Ministro Benjamín Netanyahu, quién acababa de recibir llamadas telefónicas del preocupado presidente francés Nicolás Sarkozy y del primer ministro británico, David Cameron (Como nota nuestra, recuérdese que en marzo próximo pasado se reunieron el presidente Obama y el premier Netanyahu en La Casa Blanca, y nada se comentó entonces del supuesto acuerdo USA-Irán). Ellos querían saber qué tan lejos había llegado Washington con sus concesiones a Irán… Usted los israelíes tienen más influencia en Washington que nosotros, dijeron Sarkozy y Cameron, y tiene que tratar de detener esta caída cuesta abajo (refiriéndose a la Agencia Internacional de Energía Atómica). Esta preocupación también se registró en Berlín.

Los dos jefes de Defensa hablaron más de una hora, a cuyas conversaciones se incorporaba a ratos el presidente de la Junta de Jefes del Estado Mayor de los EE.UU, el general Martin Dempsey.

Según nuestras fuentes, el diálogo se centró  en los Informes de Inteligencia recién llegados a los EE.UU y a la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), de que Irán había comenzado a trasladar las instalaciones nucleares militares a lugares secretos que no están cubiertos en el acuerdo de confidencialidad que envuelven a la administración Obama con Teherán. Nuestras fuentes militares dicen que esta acción iraní indica que, por un lado, el acuerdo con los EE.UU está a la vista pero por otra parte, Teherán está tomando ventajas de la concesión hecha por los EE.UU sobre la supervisión y la transparencia… para el ocultamiento.

Luego de la conversación, Panetta y Barak se entrevistaron con los medios de comunicación independientes, por separado. El secretario de defensa de los EE.UU dijo que los planes para una operación militar contra Irán estaban planteados y que él está seguro de que en caso de un enfrentamiento, los militares estadounidenses triunfarían. Barak por su parte afirmó que para Israel y los EE.UU, los hallazgos de inteligencia con respecto a los objetivos del programa nuclear iraní, están alineados. La inferencia es que los dos gobiernos están alineados en cuanto a inteligencia se refiere, pero no en la forma de traducir ese conocimiento en acciones concretas contra Irán. Agregó que Irán estaba “claramente en dirección al objetivo” de construir un arma nuclear.

La reunión tuvo lugar en medio de una crisis que azota a la Casa Blanca, al Pentágono y al Departamento de Estado, sobre concesiones presidenciales de largo alcance hechas a Irán, incluida otra diferencia, la referida a tres islas del Golfo Pérsico, cerca del estratégico estrecho de Ormuz, que los Emiratos Árabes Unidos acusan a Irán de haberse apropiado…

Más detalles de la reunión en el Informe de Inteligencia que en extenso, presentamos a continuación:

Barak to Panetta: What is your bottom line for Iran?

Notwithstanding the hugs and personal friendship, Israel’s Defense Minister Ehud Barak arrived in Washington Thursday April 19 to tax his host, US Defense Secretary Leon Panetta, with tough questions about the administration’s dialogue with Iran. They followed the lines of, “What’s going on? Is there a deal? Don’t tell me what you have settled with the Iranians, just your minimal demands, your bottom line.”
The questions reflected Israel’s concern at being kept in the dark about US-Iranian back-track negotiations and American concessions, including President Barack Obama’s willingness to yield on full transparency and international nuclear watchdog inspections at Iran’s nuclear sites.

Intelligence Reports: The Israeli minister had come to ask for the truth from Panetta’s own lips on the urgent instructions of Prime Minister Binyamin Netanyahu, who himself had just received worried phone calls from French President Nicolas Sarkozy and British Prime Minister David Cameron. They wanted to find out how far Washington had gone in concessions to Iran. You Israelis have more clout in Washington than us, they said. You have to try and stop the downhill decline. Concern was also registered from Berlin.

The two defense chiefs talked for more than an hour, joined for some of their conversation by Chairman of the Joint Chiefs of Staff Gen. Martin Dempsey.

According to our sources, they focused on the fresh intelligence reaching the US and the International Atomic Energy Agency that Iran had begun moving military nuclear facilities to secret locations not covered in the confidential deal evolving between the Obama administration and Tehran.  Our military sources say that this Iranian action indicates on the one hand that a deal with the US is within sight but, on the other, that Tehran is already taking advantage of the US concession on oversight and transparency – for concealment.

Shortly after their conversation, Panetta and Barak spoke in separate media interviews. The US Secretary said that plans for a military operation against Iran were in place and he is sure that in the event of a clash, the American military would prevail. Barak stated that the Israeli and U.S. intelligence findings regarding the objectives of the Iranian nuclear program are aligned, the comment he makes routinely after talking to American officials. The inference is that the two governments are aligned on intelligence but not on how to translate it into action for Iran. He added that Iran was “clearly heading towards the objective” of building a nuclear weapon.

The Pentagon bulletin reported the Panetta-Barak meeting “to discuss the close US-Israel defense relationship including Israel’s Qualitative Military Edge, Iran, Syria and the Arab Awakening’s effect on the region. Secretary Panetta was honored to be joined by Minister Barak at the Department of Defense’s Commemoration of Holocaust Remembrance Day where they each lit a candle to commemorate the memories of the victims of the Holocaust.”

The meeting took place in the middle of a crisis hitting the White House, the Pentagon and the State Department over the president’s far-reaching concessions to Iran in another dispute, the one over three Persian Gulf islands close to the strategic Strait of Hormuz which the UAE accuses Iran of grabbing.

The UAE backed by the GCC is up in arms over the visit Iranian President Mahmoud Ahmadinejad paid to Revolutionary Guards bases on Abu Musa Island on April 11 at the same time as Saudi Defense Minister Prince Salman was talking to the US president at the White House. The UAE called the Ahmadinejad visit a violation of its sovereignty, while the Gulf bloc saw it as a cocky signal to the region that Tehran calls the shots these days – not America.

Yet, instead of backing its Gulf allies, the State Department on April 19, issued a mild statement urging Iran “to respond positively to the UAE’s initiative to resolve the issue through direct negotiations, the International Court of Justice or another appropriate international forum”.

The Gulf governments had expected Washington to respond to Iranian threats to use Abu Musa for attacks on the Strait of Hormuz and their oil terminals. They are deeply concerned by what they regard as the extreme lengths to which the Obama administration is willing to go to appease Iran, even to the point of giving ground on America’s own standing in the region.

Algunas conclusiones transitorias…

Para retener en mente algunas ideas concretas de lo planteado en los Informes de Inteligencia recibidos en nuestra mesa de trabajo, me permito representar en un mapa regional los elementos más sensibles del planteamiento conflictivo en pleno desarrollo en torno al estrecho de Ormuz y al enriquecimiento de uranio en Irán.

En esta figura elaborada sobre el navegador Google earth (tocándose la figura se podrá apreciar en mayor escala), se muestra en primer lugar la concentración de las plantas nucleares iraníes más importantes, ubicadas mayormente en las vecindades de su capital Teherán y del Mar Caspio (algunas en zonas montañosas, de difícil acceso). En segundo lugar podemos notar la concentración de puntos de abastecimientos militares iraníes cerca del estrecho de Ormuz, aguas adentro del Golfo Pérsico… los cuales serían controlados por las fuerzas aliadas desde los portaviones CVN clase Nimitz anclados en las afueras del golfo de Omán (en los alrededores de Mascate), en el Mar de Arábigo (aguas afuera del golfo Pérsico) y a partir de la base aérea Shaikh Isa, en Bahréin (mar adentro del golfo Arábigo).

Por último vemos el arreglo (hasta ahora declarado) del emplazamiento de sistemas de radares defensivos, tanto aliados (en Israel y Turquía) como opositores (en Armenia y Siria), adicional a los existentes en los propios territorios rusos, iraníes y chinos.

Según este resumen gráfico, las presiones entre Israel y los Estados Unidos por el supuesto “receso” otorgado por el presidente Obama a Irán, a propósito de sus reuniones con el Grupo P5+1 (tal vez, previamente esbozado en la carta personal que éste le enviara al Ayatollah Khameneii vía “amigos comunes” en enero próximo pasado), obligan a un timing de cinco semanas que le permitiría a los iraníes acelerar el apócrifo enriquecimiento de uranio y/o mudar rápidamente sus instalaciones nucleares más sensibles a otros sitios seguros… y a los rusos adicionar un sistema de radares al área de conflicto en Ereván, Armenia, al mismo tiempo que reparar aceleradamente el que tenían disponible al sur de Damasco, en Siria. Si a la postre el plan Annan resulta ser suficiente para controlar el conflicto doméstico sirio, ello tal vez cambie ligeramente el planteamiento presentado en nuestra figura.

Mientras tanto los EE.UU instalan un nuevo sistema de radares en la Base Kurecik de Turquía, además de los que tienen disponibles en el Estado de Israel, potenciado su defensa con nuevas instalaciones de misiles tipo cúpulas de hierro, como los recientemente instalados al sur de Tel Aviv.

Ahora bien, en cuanto a las posiciones misilísticas de los países en pugna, las iraníes no son tan claras pero se saben robustas; las rusas se ampliaron recientemente en Kalingrado, en el Báltico, además de las instalaciones ordinarias de ubicación reservada. Los chinos deben tener al rojo vivo todas sus bases misilísticas desde el fallido ensayo norcoreano, y que estarían localizadas en algún lugar estratégico dentro su vasto territorio… y al final dejamos de lado la posible participación norcoreana en el conflicto, dada su reciente experiencia misilística intercontinental.

Así que todo luce dispuesto en torno al probable conflicto a desarrollarse en el estrecho de Ormuz, que parece ser el cuadrilátero pactado para dilucidar la nueva conflagración mayor del pugilato Este-Oeste… y cuyos intereses más recientes se debaten en torno a la primavera siria como colofón del cuestionado programa nuclear iraní. Si esa conflagración llegase a ocurrir tal como planteada geográficamente, sería en alguno de los períodos proyectados: A mediados de este mismo año, si se diera un repentino ataque israelí a las instalaciones nucleares iraníes… O en algún momento a partir de fines de año, una vez aclarada la competencia política entre demócratas y republicanos para posicionarse en la oficina oval de La Casa Blanca. El receso de las próximas cinco semanas es para sopesar cual de esas dos opciones gozaría de méritos suficientes para adoptarla militarmente… salvo que la jerarquía iraní, en el ínterin, acepte el control de la IAEA sobre su programa nuclear, desechando así las dolorosas medidas económicas que sufre su pueblo e integrándose de nuevo al conglomerado mundial de naciones, Amén!