herencia de Faraones…

Publicado en 28 de abril de 2012

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Por: Franco D´Orazio P.

Inicio este trabajo precisando que he abordado la problemática mundial en torno al estrecho de Ormuz como una derivación natural de mi disciplina profesional, académica y personal, ejercida por varias décadas, durante las cuales la industria petrolera venezolana ha competido en el mercado mundial con sus homólogas del Medio Oriente, que son algunos lustros más jóvenes, quienes han venido tomando su lugar en más de un puerto o refinería convencional con crudos de superior calidad y en cantidades abundantes… pero que han apalancado, al mismo tiempo, el precio base de nuestros hidrocarburos en más de una oportunidad, dada la recurrencia de sus conflictos regionales.

Pero nunca como ahora la vorágine de esas diferencias étnicas, religiosas, políticas, económicas y hasta de visión de vida mezo orientales han estado tan a punto de arrastrarnos a todos al mismo estadio de esterilidad belicista, de inanición espiritual y de horror humano; porque si se llegase a combatir alrededor de Ormuz, entendido éste como concepto geográfico de orden energético, se involucraría en esa conflagración al Medio Oriente completo y arrastraría consigo a los modernos actores del eje Este – Oeste… y si un desastre de esa magnitud llegase a ocurrir, los segmentos continentales restantes no dejarían de sufrir lo suyo, porque ésta pelea afectaría hasta las gradas más altas del anfiteatro universal… y a los que están afuera también, porque allí no habrán observadores neutrales.

Y a la postre, lo recordaremos como el epílogo de una primavera mezo oriental que se mezcló con el arrebato egoísta occidental por impedir el desarrollo energético del noveno o décimo país nuclear, o el último en intentarlo, si se me permite esa expresión; porque de eso se trata todo este embrollo global, de fuentes energéticas y del poder para controlarlas… nada más que eso!

Y prueba de ello es que el conflicto en referencia ya parece expandirse a otros territorios aledaños…

El legendario Egipto

Tratar de condensar cuatro o cinco mil, o más años de historia genérica en pocas frases es un imposible literario; sin embargo, hablar del pasado lejano o del más reciente de un territorio o de un pueblo como el egipcio, es fácil, porque de tanto andar todos sabemos algo de él: de sus desiertos y sus montañas sagradas; de sus faraones y reyes, de sus obras colosales y la miseria que pulula en torno a ellas; de sus mares, ríos y valles; de la historia narrada en su alfabeto original o en coloridos jeroglíficos; de su cultura y adoraciones… o de sus ciencias y hasta de sus revoluciones. Egipto es un laberinto universal, enigmático, y la amplitud y profundidad de su conocimiento ha llegado a tal grado que en los centros del saber más añejos del viejo o del nuevo mundo existen egiptólogos… y en todo museo arqueológico que se respete existen piezas originarias de esa exquisita cultura cuasi divina.

Nació a orillas del majestuoso Nilo como pueblo inteligente y laborioso, curtido y voluntarioso.  Creció hasta convertirse en Imperio… para luego decaer y ser conquistado por otros imperios, en más de una oportunidad. Así que, de esa manera progresiva, una raza calificada de autóctona y originaria fue recreada y convertida, con el paso de los siglos, en un crisol de castas mediterráneas.

Como inciso, tales son las leyendas tejidas alrededor de Egipto y de sus expresiones artísticas, culturales y/o arquitectónicas, que algunos cineastas como los ligados a Warner Bros. Pictures osaron exaltar a la cinematografía mundial una versión novelada, singular, según la cual la construcción de la Pirámide escalonada de Zoser (con algunos errores fílmicos referidos a su antigüedad) fue posible gracias a la domesticación de los Manaks o Mammuthus, de la familia Elephantidae, ordinariamente denominados Mastodontes o Mamuts (ya extintos). De tantas teorías esbozadas al respecto, miren con que nos salieron esos creativos geniales, o temerarios, que proyectaron una cinta que denominaron 10,000 B.C. (Diez Mil Años A.C.) en la que esas criaturas prehistóricas acarreaban inmensas rocas de alabastro, piedras metamórficas y calizas, provenientes de canteras aledañas a Menfis (Tura) en el norte, además de Beni Hassan y Luxor (Tebas) más al sur, a fin de formular los monumentos póstumos o las tumbas faraónicas, aún vigentes hoy día.

…Tan larga y rica en detalles y solemnidad es esa historia regional, humana, que de allí emigró el pueblo hebreo, esclavizado, a la tierra prometida hace unos cuatro mil años… para convertirse luego en leyenda bíblica. Y en la actualidad, ambos países vecinos, con cuatro o cinco milenios de historia a cuestas, apenas exhiben unos treinta y tres años bajo la égida de un pacto formal de paz que ya pareciera ir camino del calvario, a una temprana crucifixión, por injerencias exógenas claro está.

En ese orden de ideas, la historia contemporánea de la República Árabe de Egipto comienza con el derrocamiento de su último Rey, Faruq I de Egipto (también transcrito Farouk o Faruk), que sucedió a su padre Fu’ad I en el año 1936. Su título completo era Su Majestad, Faruq I, por la Gracia de Dios, Rey de Egipto y de Sudán, y Soberano de Nubia, Kordofán y Darfur… por curiosidad, sólo la corona que ostentaban Don Fernando y doña Isabel de Castilla i de León, en aquella ibérica del siglo xv, poseían más títulos nobiliarios que él.

La monarquía de Faruq terminó abruptamente cuando el Movimiento de Oficiales Libres, encabezado por Gamal Abdel Nasser (quién en 1948, con el grado de comandante, participó y perdió en la primera guerra contra Israel) y Muhammad Naguib, dieran un golpe de estado el 23 de julio de 1952. Según la enciclopedia libre, cito: “aquel régimen se debatió entre dos proyectos contradictorios representados por las dos figuras centrales de la revolución. El general Naguib, Presidente de la República, que abogaba por la convocatoria de una asamblea constituyente y el restablecimiento de las libertades políticas y Nasser, vicepresidente, que defendía en cambio un régimen de unidad y dignificación a través del socialismo. En noviembre de 1953 Naguib fue destituido de todos sus cargos y sometido a arresto domiciliario. Nasser se convertía entonces en la cabeza visible de la revolución y en el hombre fuerte de la política egipcia. Los años 1955 y 1956 sirvieron para la consolidación del liderazgo de Nasser, que se convirtió en una prestigiosa figura a escala internacional y en este contexto, se llegaba a la crisis internacional del Canal de Suez”, fin de la cita.

Las dificultades en ése canal comenzaron a mediados de 1956, luego de que el presidente Nasser lo nacionalizara (era de propiedad anglo–francesa, desde su construcción en 1869, y que pasaría a manos de Egipto en 1969), por diferencias surgidas entre esos gobiernos debido al financiamiento de la represa de Asuán, sobre el Río Nilo. Esta crisis fue solucionada en 1957, y hasta 1966 el canal permaneció en servicio con algunas interrupciones parciales, por diversos inconvenientes políticos característicos de la región. Pero a partir de 1967 ocurrió la famosa Guerra de los Seis Días, una nueva derrota militar de Nasser frente a los israelíes, que se inició cuando los árabes pensaron que EE.UU e Inglaterra se habían unido con Israel para atacar a Egipto y Jordania. Allí mismo estalló el conflicto y en ese entonces, Israel se apoderó de gran parte de la margen oriental del canal, sobre la Península del Sinaí, obstaculizándose por completo la navegación entre los mares Rojo y Mediterráneo. A partir de entonces el transporte de crudo desde la Península Arábiga y el Golfo Pérsico hasta Europa, específicamente al Puerto de Rotterdam (Holanda), se realiza a través del Cabo de Buena Esperanza, al extremo sur del continente africano, utilizando los grandes buques tipo VLCC (Very Large Crude Carriers), supe tanqueros de 300 mil y hasta 500 mil toneladas de peso muerto… construidos para dosificar los fletes en virtud del incremento de la distancia entre puertos.

Luego, en el otoño del año 1973 se dio una nueva conflagración Árabe-Israelí conocida como la Guerra de Yom Kippur, iniciada a partir del 5 de octubre, cuando Israel atacó objetivos militares en Siria y Egipto. Como consecuencia de esa acción bélica, los países miembros de la OAPEP (Organización Árabe de Países Exportadores de Petróleo, fundada en 1967 tras la guerra de los seis días) reunidos en Kuwait, decidieron duplicar el precio del crudo y simultáneamente, redujeron de manera acompasada sus niveles de producción hasta en un 25% para decretar el famoso embargo petrolero, el segundo en la historia contemporánea, esta vez contra los países aliados de Israel: Holanda y especialmente los Estados Unidos… provocando al mismo tiempo un pánico general en Japón, gran consumidor de crudos del Golfo Pérsico.

Esos eventos ocurrían bajo el liderazgo de Muhammad Anuar as-Sādāt (Anwar el Sadat, en occidente), un político y militar egipcio que reemplazo a Nasser tras su muerte en 1970 y ejerció los cargos de Presidente y Primer Ministro durante 11 años, hasta su asesinato. Fue galardonado con el premio nobel de la paz por los acuerdos de Camp David, los cuales dieron lugar a una paz negociada entre Egipto e Israel aún vigente… y es lo que parece resquebrajarse hoy día, o lo que intentan las organizaciones terroristas autodenominadas pro palestinas, a fin de encender nuevamente la mecha bélica en la región una vez derrocado, vía primavera árabe, Hosni Mubarak, el tercer presidente de ese ciclo histórico militar contemporáneo, conformado por regímenes políticamente de centro izquierda, diferentes al monárquico, aunque igualmente vitalicios.

A continuación lo expresado en un informe de inteligencia muy reciente, emanado de nuestros Corresponsales del medio oriente, muy a propósito de la situación egipcia actual:

EE.UU intentó calmar nuevas tensiones entre Egipto e Israel el jueves pasado

La noche del lunes 24 de abril, el gobierno de Obama intervino para frenar las fricciones militares en pleno desarrollo entre Jerusalén y El Cairo, que se avivaron aún más por una disputa sobre la suspensión de gas egipcio a Israel. Aparentemente ese corte de suministro se debió a un caso judicial en Egipto entre los intereses de las empresas productoras en conflicto, y/o un probable sabotaje que no debería repetirse en el futuro cercano.

Como inciso… El papel de Egipto en el mundo petrolero es bastante balanceado, pues produce unos 740 MB/D de sus campos del golfo de Suez, el Sinaí, y el West Desert y el-Alamein en tierra firme nor-africana; mientras su propio consumo alcanza los 720 MB/D, lo que arroja un excedente de apenas 20 MB/D de crudos para exportar… y en El Arish, en la región de Sinaí del Norte, se explotan ricos yacimientos de gas cuya producción es compartida con Israel y Jordania. En la actualidad se estima que el consumo mundial de petróleo ronda los 84 millones de b/d, y de ese total, el crudo que transita por el Canal de Suez representa apenas un 2%; de tal manera que desde el punto de vista energético, Egipto se considera autosuficiente y en lo estratégico, su presencia dista mucho de lo que exhibía en los años cincuenta.

Siguiendo con nuestro informe de inteligencia… Ese mismo día, el Presidente del Consejo Supremo Militar de Egipto (SCAF), el mariscal de campo Mohamed Tantawi, dijo: “Si alguien se acerca a la frontera de Egipto, le romperemos las piernas”. El segundo jefe del Ejército de Egipto, el general Mohamed Higazi añadió: “Los agresores deberían reconsiderarlo antes de atacar cualquier parte del territorio egipcio”. Sus declaraciones, pronunciadas durante un ejercicio de fuego real, denominado Nasr 7 y conducido por el Segundo Ejército egipcio en el Sinaí, fueron abordadas con claridad en Israel y sus FDI.

En Washington, Corresponsales de Guerra de las fuentes israelíes informan de que el presidente Barack Obama, el secretario de Defensa, Leon Panetta, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, fueron advertidos por sus militares y analistas de inteligencia de que un enfrentamiento militar entre Egipto e Israel estaba al borde. Había dos posibles desencadenantes: El tema del suministro de gas que apareció de repente esta semana, y algunos avisos anticipados de que beduinos del Sinaí (extremistas palestinos: algunos de Gaza así como bandas de Al Qaeda) planeaban ataques terroristas y actos de protesta para el 64avo Día de la Independencia  de Israel, el pasado jueves 26 de abril. Su objetivo era agitar “una tormenta” para destrozar los acuerdos de paz entre Egipto e Israel suscritos en 1979. De hecho, ese día 26 cayó un misil sobre Israel…

Y casi ocurrió el 5 de abril, después que un Comités de Resistencia Popular palestino dispararon dos misiles Grad desde el Sinaí sobre la turística ciudad de Eilat, que recogimos en nuestro trabajo sobre la Semana Santa en el Medio Oriente (http://wp.me/p29J0n-3F).

El ejército israelí estaba a punto de enviar una fuerza especial a través del Sinaí por primera vez desde la firma de los acuerdos vigentes. Entonces Netanyahu y Barak vetaron la incursión armada…

Israel también es culpable por las crecientes tensiones de esta semana, muy especialmente, por las observaciones formuladas por el canciller Avigdor Lieberman, quién en una entrevista concedida el lunes 23 de abril, durante una visita oficial a Bakú, Azerbaiyán, reafirmo que la amenaza a Israel procedente de Egipto era aún más grave que la de Irán.

El martes, 24 de abril, el Primer Ministro Benjamín Netanyahu dijo en una entrevista radial, en vísperas del Día de la Independencia, que el Sinaí había degenerado en una especie de salvaje oeste. Expresó su esperanza de que el próximo presidente de Egipto, sea quien fuere el elegido, optará por mantener el pacto de paz con Israel, ya que es de interés para ambos países.

El texto completo del Informe de Inteligencia se muestra a continuación:

 US bid to defuse Egyptian-Israeli tensions derailed by Egyptian Islamists

Monday night, April 24, the Obama administration stepped in to damp down the military frictions developing between Jerusalem and Cairo, which were fanned further this week by a dispute over the suspension of Egyptian gas to Israel. Earlier that day, the Chairman of Egypt’s Supreme Military Council, SCAF, Field Marshal Muhammad Tantawi said: “If anyone comes near Egypt’s border, we will break their leg”. Egypt’s Second Army chief, Gen. Muhammad Higazi added: “Aggressors should reconsider before thinking of attacking any part of Egyptian territory”.

Their remarks, delivered during a live fire exercise, Nasr 7, conducted by the Second Egyptian Army in Sinai, were clearly addressed to Israel and the IDF. In Washington, “Corresponsales de Guerra de Israel” sources report that President Barack Obama, Defense Secretary Leon Panetta and Secretary of State Hillary Clinton were warned by their military and intelligence analysts that a military clash between Egypt and Israel was hovering on the brink. There were two potential triggers:  The gas issue which suddenly surfaced this week and advance warnings that Sinai Bedouin, Palestinian extremists – some from Gaza, and al Qaeda gangs were plotting terrorist attacks and protest acts for Israel’s 64th Independence Day this Thursday, April 26.

Their object: to whip up a storm to blow up the 1979 Egyptian-Israel peace accords. Their plans entail sending terrorists across the Egyptian Sinai border for attacks on Israelis to generate Israeli military incursions into Egyptian territory in hot pursuit of the perpetrators.

This almost happened on April 5, after a Palestinian Popular Resistance Committees gang fired two Grad missiles at Eilat from Sinai. The IDF was about to sent a small special force across into Sinai for the first time since the peace pacts were signed 33 years ago to waylay the missile team as it headed back to the Gaza Strip. Netanyahu and Barak vetoed the incursion.

Wednesday, the US bid to temper tension was abruptly overturned. Section 8 of the peace accords strictly bind Egypt to maintain and honor the war memorials for the Israelis who fell in battle in Sinai. On Israel’s Memorial Day for fallen soldiers on the eve of its 64th independence day, Egyptian Islamists and Bedouin groups announced they would advance en masse on the Israeli memorials, erase the Israeli names of Israeli soldiers and fill in the names of Egyptian fallen men.

They are counting on Egyptian military and security forces, which have pretty much lost control of the situation there, failing to guard the Israeli sites and hope by their deep affront to Israel to plunge relations into deep crisis.

That said, Israel too must share some of the blame for the rising tensions this week, most particularly, remarks made by Foreign Minister Avigdor Lieberman. In an interview he gave Monday, April 23 during an official visit to Baku, Azerbaijan, Lieberman declined to repudiate his previous remark that the threat to Israel coming from Egypt was even graver than the threat from Iran.

Nor did the minister confirm or deny reports that the Foreign Ministry had handed Prime Minister Netanyahu a working paper recommending the reconstitution of the pre-peace pact’s Southern Army and deploy its seven divisions on the Egyptian border – as they were during the decades when the two countries were at war.

Only one IDF combat divisions currently guards the border. It too was only posted there after terrorists crossed in from Sinai on Aug. 26, 2011, attacked Eilat highway traffic and murdered eight Israelis. Chief of Staff Lt. Benny Gantz commented at the time that the border with Egypt was no longer a frontier of peace but of menace.

On Tuesday, April 24, Prime Minister Benjamin Netanyahu said in a radio interview ahead of Independence Day that the Sinai had degenerated into a Wild West land rife with Iranian-aided gangs who smuggled arms and attacked Israel. He expressed hope that the next Egyptian president, whomsoever is elected, will opt for upholding the peace pact with Israel because it is in the interests of both countries.

The strains between Cairo and Jerusalem were further exacerbated this week by the misreporting by Israel media of a dispute concerning the flow of Egyptian gas to Israel. It was falsely presented as affecting the peace accords, when in fact the flow was suspended over a court case airing in Egypt between conflicting business interests and repeated sabotage.

As the political rhetoric heated up in both Cairo and Jerusalem, a dose of balm was administered from Washington in both capitals. The Egyptian ambassador in Tel Aviv formally stated that the disagreement was commercial, certainly not political. And the defense ministry’s diplomatic coordinator Amos Gilad was dispatched to Cairo to persuade Egypt’s intelligence chief Murad Mowafi to join forces for calming the upset.

Estos informes de inteligencia finalizan con la precisión de que las próximas horas son determinantes para el futuro de los acuerdos de paz entre ambas naciones. En realidad no sólo las próximas horas, sino las próximas semanas o meses serán concluyentes, puesto que nuevamente vagan por los desiertos egipcios algunos Mammuthus… ahora posesionados de la Península del Sinaí no para carretear bloques de piedra sino para emplazar misiles Grad´s y/o Shaab´s, sabotear la industria petrolera e intentar retrotraer a la edad de piedra a los habitantes de esas regiones y mas allá… ¡qué de bolas!